Juan Lázaro /ICAL - Ángel Marcos inaugura 'La casa del agua', nuevo proyecto en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid
MADRID - CULTURA
Jueves, 9 de Abril de 2026

El agua y las emociones de Ángel Marcos conquistan Madrid

ICAL - El artista vallisoletano diseña una instalación para el Museo Lázaro Galdiano de la capital que tiene en el líquido elemento como hilo argumental para hablar de los sentimientos humanos

El Museo Lázaro Galdiano de Madrid acoge desde hoy y hasta el próximo 28 de junio 'La casa del agua', un proyecto expositivo creado del artista visual vallisoletano Ángel Marcos, que está por tres instalaciones, donde el creador reflexiona sobre el hecho de habitar no solo como acto físico sino como experiencia emocional en la que el paisaje se transforma en extensión de la memoria y en refugio desde el que poder comprender el mundo.

La pieza principal de esta muestra es, precisamente, la que da nombre a la exposición, 'La casa del agua', una vieja caseta que estaba ubicada a unos 200 metros de la estación de trenes de Olmedo de Adaja y que servía de refugio para el guardabarrera encargado de controlar el paso de los vehículos en el cruce de la N-601 con la vía del tren.

"Cuando iba de Madrid a Valladolid pasaba constantemente por allí. Y siempre que la veía me generaba cosas... Imaginaos ese Olmedo en diciembre, con esas nieblas, y esa caseta ahí perdida... Y siempre la fotografiaba", explicó el artista que narró cómo se puso en contacto con ADIF para hacer con aquella caseta que ahora es pieza fundamental de esta muestra. 

"La hemos restaurado bastante, pero guardando su apariencia sin tener demasiada intermediación: fijación de la madera, saneamiento de la madera...", indicó el vallisoletano que, sin embargo, aunque consideraba que la cabaña por sí misma "tenía suficientemente peso como para ser", decidió intervenir sobre ella, guiado además por unas fotografías que encontró en su interior que tenían como denominador común el agua, un elemento clave en la obra del autor, y unas páginas de Gastón Bachelard arrancadas de sus libros 'La poética del espacio' y 'El agua y los sueños'. 

"Todo esto fue lo que sirvió al final para dar forma a este proyecto, que me apetece que sea una pieza emocional, sobre todo, ya que trabajo mucho sobre emoción, los afectos, y que sea una especie de reconfortamiento para convivir", subrayó hoy el creador durante la inauguración de la muestra.

La instalación 'Partir' ahonda en el viaje como posibilitador de nuevas experiencias o la necesidad de buscar una vida mejor. "Es un encuentro de dos ideas, de dos sentimientos diferentes. Por una parte está el proyecto que hice para la primera Bienal de Canarias, que fue un trabajo que hice sobre los migrantes que venían al Puerto de los Cristianos desde Senegal. Y por otra parte tiene la idea del proyecto que hice sobre el juego que hacíamos desde pequeños en las cunetas cada vez que llovía, que con cualquier cosa hacíamos un barquitos y lo echábamos a estos lugares con el agua que quedaba", explicó el vallisoletano.

La muestra se completa con la instalación 'Casas de bombas', que recoge una serie de fotografías de casas de riego para reivindicar la dignidad de lo cotidiano y hablar así de la permanencia, de la vida vinculada a la tierra y al agua y de la frágil relación entre el ser humano y su medio natural. 

"Yo recordaba que a veces, si estás en verano, sobre todo cuando más se riega o en primavera, pues oías los ruidos de los motores y se me ocurrió que tenía cierta armonía acústica. Y bueno pues hemos querido hacer esta partitura de casas de riegos con los atriles que tenía de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León ya en desuso", indicó el autor sobre una obra que se completa con el sonido que da el agua "de un caño mítico que se llama Caño Cantalatierra".