JESÚS FORMIGO /ICAL - La exposición ‘Manos que hablan: 10 años sin Agustín Casillas, el escultor de las almas humildes’ en el espacio de arte El Museo Mínimo de Salamanca. En la imagen Adolfo Hernández, director del espacio de arte El Museo Mínimo
SALAMANCA - CULTURA
Sábado, 18 de Abril de 2026

Las manos que siguen hablando

Vicente Ladislao - Una exposición en el Museo Mínimo rescata, diez años después de su muerte, la obra y el alma de Agustín Casillas, el escultor que convirtió la vida sencilla de Salamanca en arte eterno

Hay escultores que levantan monumentos y otros que levantan recuerdos. Agustín Casillas hizo ambas cosas, pero sobre todo lo segundo. Diez años después de su muerte, sus figuras siguen ahí, en las calles de Salamanca, en sus plazas, en sus rincones más transitados y también en los más íntimos, recordando a quienes pasan que hubo un hombre capaz de mirar lo cotidiano y convertirlo en algo digno de ser detenido en el tiempo.