SALAMANCA - CULTURA
Miércoles, 30 de Noviembre de 2022

La Usal y Patrimonio Nacional editan la antología poética de Olvido García Valdés, XXXI premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana

ICAL - ‘La caída de Ícaro’ incorpora una extensa introducción y bibliografía de la poeta asturiana elaborada por la catedrática de Literatura Francesa de la Usal Amelia Gamoneda

La presidenta del Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva; el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero; la poeta asturiana Olvido García Valdés; y la catedrática de Literatura Francesa de la Usal, Amelia Gamoneda, presentaron este miércoles la antología poética titulada ‘La caída de Ícaro’, editada con motivo de la concesión del XXXI premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que se entrega hoy en el Palacio Real de Madrid, de manos de la Reina Sofía.

La obra de Ediciones Usal incorpora una extensa introducción y una bibliografía crítica preparada por Amelia Gamoneda, además de una cuidada selección de poemas, tres de ellos manuscritos, llevada a cabo por la propia García Valdés, lo que ofrece al lector una visión representativa del conjunto de su propia obra.

La presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva, subrayó durante la presentación la importancia que este premio, “en tantas ocasiones antesala del Cervantes”, tiene para la institución en su tarea de difundir el patrimonio cultural común. Además, alabó la obra y personalidad de Olvido García Valdés, y tuvo unas palabras de recuerdo para Ana Luisa Amaral, la anterior premiada, de quien destacó, además de su “brillante obra”, su “calidez humana”.

El rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, resaltó la alianza entre las dos instituciones patrocinadoras del premio Reina Sofía, que con los años han logrado situarlo “entre los grandes premios de las letras españolas”, en la antesala de varios Premios Cervantes, entre ellos, Rojas, Hierro, Mutis, Parra, Gelman, Caballero Bonald, Vitale, Margarit y, el último, este mismo año, a Rafael Cadenas. Para Rivero este premio refleja “el amor que la Universidad de Salamanca tiene por la poesía”, reflejado ahora en la figura de Olvido García Valdés y en el libro ‘La caída de Ícaro’, que supone “un brillante homenaje a toda su trayectoria poética”.

Precisamente, para la antóloga de este libro, Amelia Gamoneda, la escritora asturiana compone poemas que “en sí mismos poseen autonomía poética y cualidad de pieza exenta”. “Los poemarios se forman en un segundo tiempo, no son un proyecto sino un resultado de yuxtaposiciones que terminan descubriéndose organismo cohesionado por ecos”, añadió.

La portada del libro reproduce el cuadro ‘La caída de Ícaro’, que presuntamente Pieter Brueghel el Viejo pintó en 1554 o 1555. Precisamente, “la polaridad y la ambigüedad” en torno a esta obra pictórica y la relectura de su mito adquieren “aún un sentido más ajustado a la obra poética de García Valdés por el hecho de que Ícaro quiera volar como un pájaro”. “Ícaro no consigue volar como un pájaro, pero sí muere como un pájaro: como un animal, sin hacer mucho ruido, sin que haya gran movimiento o gran clamor en torno suyo: apenas un remolino en el agua. Muere subrayando lo natural de la muerte, sin apenas incidencia en la conciencia de los otros, sin dramatismo”, subrayó la catedrática.

“La lectura poética de García Valdés es pues divergente de la que usualmente suscita el mito, y en la que la caída de Ícaro es vista simbólicamente como una herida para la conciencia y el yo: la herida de la soberbia vencida, la herida del fracaso. Creer que se puede volar, que se puede ir en contra de la propia naturaleza, creer que el pensamiento y la inteligencia pueden vencer a la naturaleza y a su reparto de sabidurías y destrezas: esta es la soberbia. La muerte es leída habitualmente en el mito como humillación del conocimiento humano y su superior conciencia, sin embargo, la lectura poética concibe a la muerte como acogida comprensiva. Ícaro no consigue ser pájaro mientras es hombre, pero al menos será animal en el momento de su muerte”, concluyó Gamoneda.