Ricardo Ordóñez /ICAL - David Castro, director y productor burgalés, especializado en animación stop motion
Sábado, 10 de Octubre de 2026
Animar sin prisas en la era de la inmediatez
En un mundo cada vez más dominado por la inmediatez, la animación artesanal reivindica el valor de la paciencia. Cada pequeña escena requiere de horas y horas de trabajo, precisión y creatividad, y desde el propio sector recuerdan que algunas de las historias que más permanecen en nuestra memoria, necesitan tiempo para cobrar vida.
De este proceso creativo sabe mucho el director y productor burgalés, David Castro, especializado en animación stop motion y nominado hasta en tres ocasiones a los Premios Goya como productor ejecutivo por ‘Uka’, ‘Todo está perdido’ y ‘Carmela’. Sus primeros pasos en el mundo de la animación comenzaron de forma simultánea a su interés por la cultura y el cine, y él mismo recuerda con cariño que desde bien pequeño se interesó por los cómics y el proceso que había detrás de su elaboración. Una curiosidad que poco a poco acabaría trasladando al mundo audiovisual.
Nacido en Murcia, pero criado en Burgos, Castro se considera un burgalés más, y de hecho, lleva a esta ciudad por bandera, porque fue también donde inició su formación en el mundo del cine y donde conoció a muchas de las personas con las que sigue trabajando hoy en día. Licenciado en Pedagogía y con estudios de Comunicación Audiovisual, el cineasta reconoce que desde que una cámara cayó en sus manos, se dedicó a hacer cortometrajes. “Todo era probar, probar y probar”, afirma.
Una de esas oportunidades llegó de la mano de la Fundación Caja de Burgos, que le concedió una beca para trasladarse a Madrid y estudiar Dirección de Cine. Aunque dejar atrás su tierra fue doloroso, sabía que la capital le permitiría especializarse y conocer de primera mano cómo se desarrollaban los rodajes profesionales.
Hoy, sus cortometrajes de animación y ficción como guionista y director han competido en festivales como Sitges o la Seminci, y en 2025 creó la productora Ácido Cítrico, especializada en animación stop motion. Llegar hasta ahí no solo requiere de talento. Detrás de cada segundo de animación se esconden horas de trabajo, paciencia y precisión.
“La animación y el cine en general exige bastante tiempo y un gran trabajo artesanal”, subraya el burgalés, que reconoce que muchas veces esta labor es invisible a ojos del espectador. “La gente en general no es consciente del esfuerzo que implica. El lenguaje audiovisual es algo que estamos viendo continuamente y consumiendo, pero no nos han enseñado a escribir ese lenguaje universal a nivel general. Sabemos leer y escribir palabras, pero no leer y escribir imágenes, aunque entendamos ese idioma”, explica.
En este sentido, reivindica el enorme esfuerzo que supone sacar adelante un proyecto de animación. “A veces pensamos que puede ser más fácil porque está hecho a ordenador, pero no es así”, añade, a la vez que lamenta que la incursión de la Inteligencia Artificial está “reafirmando” esta idea.
En su opinión la animación stop motion es la “antítesis” de la IA y el “no esfuerzo”. Detalla así que los trabajos utilizando este método implican el uso de texturas y material real, y esto se aprecia en el producto final. De hecho, recuerda que en películas muy conocidas de stop motion, como pueden ser ‘Pesadilla antes de Navidad’ y ‘La novia cadáver’, al espectador le llamaba mucho la atención ver el ‘making off’ y cómo se llevó a cabo la animación fotograma a fotograma.
David Castro se muestra positivo con respecto al futuro, porque sabe que este tipo de animación llama mucho la atención de la gente joven, porque es algo que ellos mismo pueden elaborar con sus propios móviles o con figuras de Lego. “No me creo el discurso de que la IA es inevitable, la gente me da esperanzas y creo que saben diferenciar entre lo que es Inteligencia Artificial y lo que no, y valorar el trabajo que hay detrás”.
La animación frente a la IA
Con respecto a la Inteligencia Artificial, Castro reconoce que le genera cierta preocupación su uso dentro del sector del cine y la animación. “Sí que hay una tendencia por parte de mucha gente de la industria. Muchas empresas y productoras tienden a utilizarla como sustituto de determinadas cosas y eso me preocupa”, indica.
Por ello, en su productora, Ácido Cítrico, la idea es ser “lo contrario a la IA”, aunque también señala que no quiere quedarse completamente al margen de lo que supone este tipo de tecnología. “Quiero informarme mucho más respecto a esto. No ir en contra absolutamente de lo que es la innovación, pero sí tener límites éticos”, añade.
Vivir del cine en España
Otro de los grandes temas y preocupaciones que afrontan las personas que se dedican al mundo del cine y la animación en España es la rentabilidad. La pregunta clave siempre será: ¿Se puede vivir de la animación en este país? David Castro recuerda que se trata de una industria pequeña en este país, y aunque no considera que estemos viviendo la “Edad de Oro del cine de animación en España”, sí que considera que ha habido un pequeño cambio tras el éxito de la película ‘Robot Dreams’.
“Se valora muchísimo más el cine de animación y hay cada vez mejores profesionales y gente mejor formada para diferentes técnicas de animación”, señala Castro, que explica que el hecho de que existan productoras lo suficientemente grandes para poder sostenerse solo haciendo películas o series, es una muestra de que se puede vivir del cine de animación, sin embargo, para lograr esto, se requiere una “continuidad” y este proceso es más factible para productoras de talla mediana o grande.
“Las pequeñas tenemos que compaginarlo con la publicidad”, afirma. Es aquí donde la animación stop motion juega un papel importante, porque tiene mucha salida en anuncios publicitarios y despierta un gran interés entre los espectadores.



