VALLADOLID - CULTURA
Martes, 30 de Junio de 2020

Una caja de almendras garrapiñadas decorada en 1905 con escenas del Quijote pasa a formar parte de las colecciones del Museo Casa de Cervantes

ICAL -

Una caja de hojalata para almendras garrapiñadas realizada por el establecimiento comercial Casa Salinas de Alcalá de Henares en 1905 ha pasado a formar parte de las colecciones del Museo Casa de Cervantes, con sede en Valladolid.

La Confitería Salinas de la que procede, alcanzó gran fama de lo que da dan fe las extraordinarias cantidades de almendras que se exportaban a toda España, siendo hasta bien entrado el siglo XX una de nuestras más importantes industrias. La Casa de Salinas ya no existe pero fue uno de los más antiguos de la Comunidad de Madrid, con más de 165 años de historia ininterrumpida y numerosas distinciones, que de hecho aparecen en la parte interior de la tapa, como se ha descrito anteriormente.

Entre ellas la de ser proveedora oficial de la Casa Real y de los Sagrados Palacios Apostólicos. Uno de los propietarios de la confitería Don Baltasar Rodríguez-Salinas era Caballero de la Real y Distinguida Orden de San Sebastián y San Guillermo de Francia. Enter otras distinciones se encuentran el diploma gran premio de honor de la Exposición de París (1906), la medalla de oro de la Exposición de Industrias de Madrid (1907), un gran premio fuera de concurso en la Exposición de Bruselas, diploma gran premio de honor de la comuna francesa de Chelles (Francia) y el gran diploma de honor y medalla de oro de la Exposición Hispano-Francesa de Zaragoza (1908).

La caja, fue realizada con esta decoración probablemente con motivo del III Centenario de la publicación de la primera parte de Quijote en 1905, para además de vender este dulce tan conocido en Alcalá de Henares, dar difusión de la figura y obra del insigne escritor nacido en dicha localidad.

La tapa está decorada con un retrato de Cervantes con las cifras 1547 y 1616 (alusivas al nacimiento y muerte de Cervantes) en los laterales, y la cifra de 1605 (alusivo a la publicación de la primera parte del Quijote) en el frente de la misma.

Las cuatro caras de la base de la cajita, se decoran con figuras de dragones alados cuya cola se adapta a la forma curva de cada una de ellas y escenas enmarcadas representando algunos capítulos del Quijote: en el frentre el manteo de Sancho Panza (capíulo XVII, Primera parte), en uno de los laterales la escena de los molinos de viento (Cap. VIII, Primera parte) y en el otro lateral la escena del león enjaulado (Cap. XVII, Segunda parte).

En la cara trasera de la base los dragones alados sujetan un lema, divisa o cartela con la inscripción: ‘Salinas. Almendras de Alcalá. Recuerdo del III Centenario’, firmado por P. Nombela.

Existen otros ejemplos de cajas metálicas decoradas con motivos alusivos al Quijote utilizadas también para contener alimentos, como las destinadas a comercializar carne de membrillo desde finales del siglo XIX, de la que se conserva un ejemplar en el Museo del Traje y CIPE.