ICAL - Campaña de excavaciones en el yacimiento de Numancia. En la imagen Raquel Liceras, directora de las excavaciones
Sábado, 25 de Julio de 2026
Las excavaciones vuelven a Numancia para reconstruir la historia del yacimiento desde el Bronce Final hasta Roma
La nueva excavación arqueológica en Numancia persigue responder algunas de las principales incógnitas sobre la evolución del yacimiento a lo largo de más de un milenio. El equipo dirigido por la arqueóloga Raquel Liceras trabaja en el sector norte de la ciudad, junto a la muralla, con el objetivo de revisar la cronología de los distintos asentamientos, desde el Bronce Final hasta la ocupación romana, y obtener nuevos datos sobre las técnicas constructivas, la alimentación, el paisaje y la organización de la ciudad.
Liceras explicó que la intervención se desarrolla en una zona excavada por Alfredo Jimeno entre 1998 y 2000 que vuelve a estudiarse porque, "entonces, todavía no se conocía con precisión la secuencia estratigráfica de Numancia". Las investigaciones posteriores realizadas en la denominada manzana 23, según la arqueóloga, permitieron comprender mejor la relación entre los niveles celtibéricos y romanos, un conocimiento que ahora se aplica para reinterpretar este sector del yacimiento, donde la mayor profundidad de los depósitos arqueológicos ofrece una secuencia histórica mucho más completa.
"¿Por qué volvemos a reexcavar algo que ya han excavado? Porque cuando Alfredo excavó todavía no habían excavado la manzana 23 ", subrayó Liceras, quien agregó que aquella intervención en el centro de la ciudad permitió entender mejor la superposición de las distintas ocupaciones, aunque en esta zona todavía quedaban cuestiones por resolver. "Ya simplemente con destapar estamos entendiendo todo de otra manera", asegura.
La intervención supone el regreso de las excavaciones arqueológicas a Numancia seis años después de la última campaña sobre el terreno. La Junta de Castilla y León ha destinado 17.847 euros a este proyecto de investigación, que se desarrollará durante tres meses y combinará el trabajo de excavación con analíticas científicas y documentación digital para profundizar en el conocimiento de la evolución del yacimiento.
Analíticas
La campaña incorporará, según Liceras, un amplio programa de analíticas que permitirá reconstruir con mayor precisión la historia de Numancia. "Queremos hacer un programa completo con entre dos y cuatro muestras de radiocarbono, que nos va a permitir tener buenas cronologías absolutas sobre maderas quemadas que tenemos o quizá sobre fauna", añadió,
Además, el equipo realizará un estudio morfológico de la arquitectura en barro crudo para determinar si las viviendas celtibéricas se construían con tapial o con ladrillos de adobe, conocer las dimensiones de estos últimos e identificar posibles tradiciones constructivas o grupos de artesanos a partir de la composición y la "receta del barro".
Los investigadores recogerán también muestras de sedimentos para realizar estudios de carpología y antracología que serán analizados por especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "Nos dirán en los diferentes niveles que tenemos si hay semillas, qué tipos de semillas son y podremos hablar de recursos, de paisaje y de aprovechamiento", apostilló la arqueóloga.
Liceras agregó a Ical que estos análisis se completarán con el estudio de los restos de fauna recuperados durante la excavación, con el objetivo de reconstruir el entorno y el modo de vida de los antiguos habitantes de Numancia.
Los trabajos, previstos inicialmente durante unas dos semanas, forman parte del Plan Director de Numancia, que plantea un programa de investigación a diez años. Liceras consideró, no obstante, que el conocimiento del yacimiento requiere campañas con continuidad, ya que con este programa de tres meses es imposible completar la investigación.
"La investigación va mucho más lenta y requiere algún tipo de inversión recurrente cada año", afirmó, al tiempo que confía en que el proyecto pueda consolidarse y recuperar también su carácter formativo con la incorporación de estudiantes universitarios, tal y como se realizaba bajo la dirección de Alfredo Jimeno.
Liceras, profesora de Prehistoria en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del equipo que trabajó durante dos décadas junto a Alfredo Jimeno, subraya además la importancia de publicar los resultados acumulados durante los años de investigación para evitar que ese conocimiento quede inédito.
El equipo prepara una monografía sobre el urbanismo de Numancia, además de artículos científicos y publicaciones divulgativas que permitan trasladar esos avances tanto a la comunidad investigadora como al conjunto de la sociedad.
“La excavación supone una enorme responsabilidad. Todo lo que trabajó Alfredo durante 30 años, si ahora mismo no se publica, quedaría un vacío en la investigación. A Alfredo no le gustaría y a nosotros tampoco, ya que hemos echado 15 o 20 años de nuestra vida. Pretendemos realizar publicaciones en artículos científicos y de divulgación, una monografía del urbanismo de Numancia, igual que se sacó en su momento la de la necrópolis”, añadió.



