Lunes, 21 de Septiembre de 2026
'Festicárcel' cierra en Segovia su segunda edición con más de 1.500 asistentes
La segunda edición de ‘Festicárcel’ cerró sus puertas en Segovia con un balance “muy positivo” y más de 1.500 espectadores durante las tres jornadas. El festival, organizado por el Ayuntamiento a través de la Concejalía de Cultura, ofreció durante tres jornadas siete propuestas de artes escénicas dirigidas a todos los públicos, con especial atención a la infancia.
La Cárcel-Centro de Creación se convirtió durante estos días en un espacio de encuentro entre artistas y familias, con espectáculos repartidos por diferentes espacios del centro. Al Patio Grande y al Patio de los Árboles se sumaron en esta edición la Sala Julio Michel y la Sala Expresa, permitiendo al público descubrir también distintos rincones de este espacio cultural.
“Queríamos que los niños se divirtieran, se riesen, se sorprendieran y participasen, sintiéndose protagonistas de su propia aventura”, explicó l concejal de Cultura, Juan Carlos Monroy, quien destacó que esta forma de acercarse a las artes escénicas permite que los más pequeños “sin darse cuenta estén aprendiendo”. La programación ha incluido propuestas de circo, magia, teatro, humor y clown. Trotamundos inauguró el festival con ‘Historias de un Baúl’, un espectáculo que combinó humor, malabares y circo. La magia estuvo presente con el segoviano Iván Asenjo y su espectáculo ‘Atrévete’, y con la compañía Indeleble y su ‘Magic Show’.
José Aula aportó una propuesta que fusionó danza, humor y ventriloquía, mientras que Roxi llevó al público al mundo del circo clásico con ‘Malabarian’. Los más pequeños también pudieron convertirse en protagonistas de las aventuras de Robin Ventura en ‘¡Menudos Piratas!’ La segunda edición se cerró con Psikario y una propuesta de clown para todos los públicos.
Más allá del carácter lúdico de la programación, el festival ha buscado acercar la cultura a la infancia como una herramienta de aprendizaje. Monroy recalcó que el teatro favorece “la empatía y el pensamiento crítico”, mientras que el circo permite trabajar valores como “el esfuerzo, la paciencia, la coordinación, la confianza en uno mismo y el trabajo en equipo”. La magia, añadió, “estimula la curiosidad y la capacidad de hacerse preguntas”.
El concejal puso también el acento en la importancia de compartir la experiencia cultural en directo y en familia, así como en la buena acogida que ha tenido el festival entre los asistentes, “que han valorado tanto la calidad y la variedad de la programación como la seguridad del entorno”.



