LEÓN - CULTURA
Miércoles, 10 de Junio de 2026

Gaudí y las afortunadas casualidades: la huella de Botines y el Palacio Episcopal

Juan López - El Papa visita la Sagrada Familia por el centenario de la muerte del afamado arquitecto catalán, quien llegó a Astorga gracias al nombramiento como obispo de su amigo Juan Bautista Grau

“Quizás el Gaudí más interesante es el que surge lejos de su hogar, de su zona de confort, que se aleja de su clima mediterráneo, de sus proveedores y materiales más habituales; y que tiene que hacer frente a nuevos retos. Aquí no lo tenía todo tan fácil, es un Gaudí muy atractivo a nivel arquitectónico”. El director general de Fundos, José María Viejo, responsable de la entidad que gestiona el Museo Casa Botines Gaudí, habla desde la posición de quien conoce la huella más profunda del artista catalán, tanto en su lugar habitual de residencia, en Barcelona, donde dejó la mayor parte de su extensa obra, como fuera de la región, la cual llegó, principalmente, a León, con Botines, y a Astorga, con el Palacio Episcopal, además de Comillas (Cantabria), con la vivienda de verano conocida como ‘El Capricho’, y la parte que diseñó para la finalización de la Catedral de Palma de Mallorca, quizás su trabajo más desconocido fuera de Cataluña.