Ricardo Ordóñez /ICAL - Lucía Solla Sobral protagoniza un encuentro literario en Fundación Círculo con su éxito 'Comerás flores'
BURGOS - CULTURA
Jueves, 29 de Octubre de 2026

Lucía Solla Sobral: “Es más difícil demostrar el maltrato psicológico" que la violencia física

N.M.J - La autora de ‘Comerás flores’ presenta en Burgos su primer libro, donde explora los mecanismos de la manipulación emocional y las relaciones de pareja marcadas por el desequilibrio de poder

La autora de ‘Comerás flores’, Lucía Solla Sobral, aseguró hoy en Burgos que es “más difícil hablar y demostrar el maltrato psicológico” que la violencia física, y recordó que todavía hoy vemos cómo se juzga a supervivientes “que tienen pruebas”. Así lo indicó a la Agencia Ical pocas horas antes de participar en un encuentro literario organizado por Fundación Círculo Burgos, dentro de su programación cultural Círculo Creativo. La escritora aprovechó la ocasión para hablar de lo que supone el maltrato psicológico y cómo todavía es difícil explicar que “la violencia psicológica también es violencia”

En declaraciones a Ical, Solla Sobral explicó que el libro surge tras leer ‘En la casa de los sueños’, de Carmen María Machado, donde se hablaba de una relación de maltrato sáfica. Este libro le hizo quedarse pensando en lo poco que se mostraba en la literatura o el cine lo que supone el maltrato psicológico, y se “obsesionó” tanto con el tema que decidió investigar sobre ello, y todo esto le llevó finalmente a escribir un relato sobre ello para un taller de escritura. Finalmente este relato acabó convirtiéndose en un libro que hoy es uno de los más vendidos en España, y que ha atraído a miles de lectores.

Su libro cuenta la historia de Marina, una joven que, meses después de la muerte de su padre y recién graduada, conoce a Jaime, un hombre veinte años mayor que ella. Deslumbrada por sus atenciones y por una forma de vida que le resulta atractiva, comienza una relación que transforma rápidamente su día a día y la aleja de sus amistades y de aquello que hasta entonces definía su identidad.

A partir de esta historia, Lucía Solla Sobral explora los mecanismos de la manipulación emocional y las relaciones de pareja marcadas por el desequilibrio de poder, mostrando cómo determinadas conductas de control pueden quedar ocultas bajo una apariencia de afecto.

La novela aborda también el duelo, la amistad y las dificultades de la juventud para construir una identidad propia. Narrada en primera persona, la obra combina la intensidad emocional de su protagonista con una mirada crítica sobre los mitos del amor romántico. Su tratamiento de la violencia psicológica, constituye uno de los aspectos centrales de la narración.

Solla Sobral explicó que para escribir el libro, primero se fijó en sí misma. Echó la vista atrás y recordó sus propias relaciones, para después escuchar a las personas más cercanas a ella, conociendo las experiencias de sus propias amigas. “Recogí los comportamiento que más se repetían, aunque luego no todos los repliqué en Jaime, porque no todos encajaban con las características de su personalidad”, añadió.

Además, afirma que una de las cosas que más le preocupaba era cómo los lectores iban a recibir a Marina, si iban a juzgarla por sus decisiones. “Pensaba que no iba a ser tan fácil que la gente empatizase con ella. Me alegra que sí lo hagan y que exista esa empatía en la sociedad, aunque me entristece que en gran parte esa empatía sea por identificación, porque las lectoras se identifican con ella”, indicó la autora.

En este sentido, destacó que una forma de lograr que los lectores comprendiesen a la protagonista fue intentando mostrar todas sus emociones en todo momento. “No quería explicar lo que ella siente, o que ella lo tenga que explicar, sino que simplemente se muestre. Entonces si ella escena a escena te va mostrando eso, pues lo que siente en cada momento, sus emociones, la tristeza o el flechazo, las inseguridades, creo que es más fácil conectar con ella. Te identifiques o no, pero lo importante es que aunque no nos guste un personaje, podamos disfrutar igualmente de la lectura”, agregó.

En relación a si cree que el libro está sirviendo a gente que vive situaciones similares a las de Marina, o al menos a visibilizar más estas situaciones, Lucía Solla Sobral asegura que en las presentaciones, entrevistas y clubes de lectura ve cómo se debate más acerca de esto. “Creo que la gente además se está atreviendo a comentárselo a su círculo”, dijo, e incluso reconoce que hay muchas lectoras que la están escribiendo y comparten con ella sus vivencias. No son las únicas, porque también hay hombres que se han sentido identificados con Jaime y que han contactado con ella para contarle su historia. “Se dan cuenta de que son maltratadores o que se atreven a reconocerlo y que también me piden ayuda, que está muy bien porque sé que es algo difícil reconocerlo y pedir ayuda es el primer paso”, afirma.

Para concluir, la autora explicó que, si hoy tuviese que recomendar a alguien su libro sin explicarle de qué trata, le diría que elija este libro si quiere “leer algo que le haga cuestionarse ciertas cosas, preguntarse en qué lado estuvo cuando sucedió algo así o cuando lo vivió, cuando lo tuvo cerca”, dijo. “Sobre todo le recomendaría si conoce alguna víctima de maltrato y si conoce algún agresor, porque creo que todas y todos en general tenemos la sensación de, o sabemos que conocemos a alguna mujer que estuvo en una relación de maltrato y no conocemos a ningún agresor”, agregó.

“No salen las cuentas, entonces creo que el libro sirve también para cuestionarse la complicidad social o hasta dónde puedes llegar a saber”, afirmó.

La autora, que ya había visitado la ciudad de Burgos con anterioridad, reconoce estar enamorada de la Catedral de Burgos, aunque le gustaría volver con algo más de tiempo para poder visitar y conocer en detalle más rincones de esta tierra.