VALLADOLID - CULTURA
Sábado, 17 de Octubre de 2020

Mañueco asegura que la vida, la obra y el ejemplo de Delibes siguen "muy vivos" al ser una "figura esencial" para Castilla y León

ICAL - El presidente de la Junta valora su amor por la naturaleza, su defensa de la dignidad humana y su vinculación con "la tierra"

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, aseguró hoy, con motivo del centenario del nacimiento de Miguel Delibes, que la vida, la obra y el ejemplo del escritor vallisoletano siguen "muy vivos" al ser una "figura esencial de Castilla y León y para Castilla y León".

En un artículo de opinión que firma en el periódico El Norte de Castilla, Fernández Mañueco apuntó que sigue "muy viva" la imagen de hombre "sencillo", "leal" y "auténtico" de Delibes pero también por su amor por la naturaleza como "reducto de lo auténtico", que quedó reflejado, a su juicio, por su "constante" denuncia de las agresiones al medio natural y a las tradiciones seculares que amparaba bajo el falso argumento del progreso. Incluso, recordó unas de las declaraciones de Delibes cuando apuntó que “la máquina ha venido a calentar el estómago del hombre, pero ha enfriado su corazón”.

El presidente de la Junta valoró el legado de Delibes por su "apasionada" defensa de la dignidad humana y su maestría para acercarse a los personajes más humildes con los que cautivaba e interpelaba al lector. 

En este sentido, consideró que Delibes tenía bien asumido que no era escritor de ideas sino de personas y de hechos. Y es que precisó que esta característico quedó patente en los personajes de sus libros como el Mochuelo, el señor Cayo, Cecilio Rubes, Azarías, y Cipriano Salcedo, entre otros.

Además, Fernández Mañueco subrayó que continúa intacto el amor y la "intensa" vinculación que tuvo el novelista con su tierra y Comunidad, "a la que llegó a conocer y querer como nadie y de la que se convirtió en pregonero y referente universal". 

Y es que el presidente de la Junta manifestó que Delibes escribió "desde la conciencia de que el novelista cumple con su misión alumbrando la parcela del mundo que le había caído en suerte y que a él le habían correspondido las tierras castellanas y leonesas en toda su profundidad".