Viernes, 30 de Octubre de 2026
Patrimonio avala la rehabilitación de la atalaya de Montejo de Tiermes para su uso turístico
La rehabilitación de la atalaya de Montejo de Tiermes para su uso turístico ha recibido el visto bueno de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de Soria. La propuesta, promovida por el Ayuntamiento, contempla consolidar la torre medieval, recuperar su acceso original y habilitar un pequeño mirador, aunque el proyecto de ejecución deberá presentarse de nuevo para su autorización.
La Comisión, presidida por la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Fernández, estableció que las actuaciones deberán respetar el criterio de mínima intervención y conservar los elementos originales del inmueble, declarado Bien de Interés Cultural dentro de la protección genérica de los castillos españoles.
La atalaya es una torre vigía musulmana de planta circular, construida en mampostería, que alcanza entre diez y doce metros de altura. Situada en el núcleo urbano, fue reconvertida en palomar y cuenta con viviendas tradicionales adosadas. Estos usos contribuyeron a su conservación, aunque modificaron algunas de sus características originales.
El proyecto prevé consolidar los muros de piedra interiores y exteriores, retirar los morteros de cemento y reponer elementos sueltos con piedra original y morteros de cal. También plantea reabrir el acceso antiguo, actualmente cegado, cerrar la entrada realizada para su uso como palomar e instalar dos escaleras ligeras de acero corten, una exterior y otra interior.
La intervención incluirá la evacuación de aguas, la preinstalación de una acometida eléctrica, la adecuación del entorno y la limpieza de la roca sobre la que se asienta la torre. Además, se colocarán paneles sobre su historia, sus usos y su relación con el conjunto de atalayas del territorio.
En Ágreda, Patrimonio autorizó el proyecto municipal de iluminación ornamental de 13 monumentos del conjunto histórico. La actuación pretende facilitar las visitas nocturnas y comprende los torreones del Tirador, Costoya y la Muela; los conventos de Agustinas y de la Concepción; las iglesias de Yanguas, San Juan, Virgen de los Milagros y Magaña; el Palacio de los Castejones; el Museo de Arte Sacro, y los arcos del Agua y Árabe.
La autorización impide instalar nuevo cableado aéreo o sobre las fachadas y establece que los tramos que deban sustituirse discurran soterrados. La ubicación de los proyectores deberá acordarse previamente con los técnicos del Servicio Territorial de Cultura, y no podrán colocarse luminarias en edificios protegidos salvo excepciones consensuadas.
Los movimientos de tierra en las zonas con protección arqueológica requerirán un control específico. Además, la Comisión instó al Ayuntamiento a mejorar la imagen del conjunto histórico mediante la eliminación del abundante cableado aéreo existente.
También en Ágreda, Patrimonio autorizó una escultura de acero corten que reproducirá a tamaño real un cantero de cardo rojo en el Jardín de Piedra, junto al mirador del Barrio Moro y próximo al Arco Emiral. La iniciativa municipal rendirá homenaje a los hortelanos que cultivaron este producto durante siglos.
La pieza deberá situarse en la parte más baja del talud y lo más cerca posible del muro para reducir su impacto visual sobre los bienes protegidos. La placa conmemorativa se colocará preferentemente en la propia escultura, y tanto su diseño como su ubicación deberán recibir autorización antes de instalarse.
Por último, la Comisión autorizó una modificación de la intervención en las cubiertas de la iglesia de Nuestra Señora de la Muela, en Monteagudo de las Vicarías, promovida por el Obispado de Osma-Soria. Los trabajos afectan a la sacristía y la vicaría, donde se detectaron humedades, grietas y problemas en la transmisión de cargas de la estructura de madera sobre la cúpula.
La solución autorizada contempla elevar la cornisa, conservando la existente y diferenciando constructivamente el añadido actual. La intervención contará con control arqueológico, al permitir el acceso a espacios hasta ahora ocultos que podrían aportar información sobre la evolución del templo y su relación con el castillo.



