Brágimo /ICAL - La casa de los Títeres en Paredes de Nava (Palencia), en la imagen la actriz y colaboradora de Miguel Ángel Ordoñez, Irene Antolín
Domingo, 31 de Agosto de 2025
La magia de un titiritero en la España Vaciada
La lejana Córdoba argentina y la localidad de Paredes de Nava tienen algo en común desde hace una década gracias al amor por los títeres. En ese rincón olvidado de la Tierra de Campos palentina, un hombre de 74 años ha encontrado su lugar en el mundo. Miguel Ángel Ordóñez, nacido en el siglo pasado en la ciudad de Córdoba, Argentina, no es un vecino cualquiera. Es un titiritero, un contador de historias que, tras recorrer miles de kilómetros con sus marionetas, ha transformado un pequeño pueblo de la España vaciada en el epicentro de un arte milenario que se resiste a desaparecer.
La Casa de los Títeres, su refugio creativo, es mucho más que un museo: es un escenario vivo donde los muñecos cobran vida y los espectadores, desde niños hasta ancianos, se dejan envolver por la magia de un teatro que desafía el paso del tiempo.



