Sábado, 17 de Mayo de 2025
El Musac clausura mañana la exposición ‘Ai Weiwei. Don Quixote’ del activista chino
El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León clausurará mañana, domingo 18 de mayo, la exposición ‘Ai Weiwei. Don Quixote’, inaugurada el pasado 9 de noviembre, uno de los proyectos más ambiciosos del artista y activista Ai Weiwei (Pekín, China, 1957). Con 1.700 metros cuadrados de superficie y 42 obras, muchas de ellas monumentales, la muestra incluye trabajos realizados en los últimos 20 años de trayectoria del creador, conocido por su capacidad de fusionar arte y activismo político.
‘Don Quixote’ es la primera exposición que exhibe en profundidad la serie de cuadros realizados por Ai Weiwei con ladrillos de construcción de juguete. Comisariada por el director del Musac, Álvaro Rodríguez Fominaya, la muestra ha sido diseñada junto al artista en exclusiva para el museo leonés, cuyas salas permiten albergar algunas de sus obras más monumentales, imposibles de exponer en otros museos, como la instalación ‘La Commedia Umana’ (2017-2021), que se expone por primera vez en un museo.
Con más de ocho metros de alto y 2.700 kilogramos de peso, ‘La Commedia Umana’ es uno de los candelabros de Murano de mayor tamaño creados nunca y surge de las reflexiones del artista sobre el humanismo y la humanidad, así como de su defensa de la libertad de expresión.
‘Don Quixote’, una extensa muestra que recoge una selección de trabajos producidos durante los últimos veinte años por el creador chino, imprescindible en el panorama artístico internacional y reconocido por su capacidad de fusionar arte y activismo político.
Para encontrar el origen de ‘Don Quixote’ es necesario retroceder hasta la infancia del artista. Su padre, el poeta Ai Qing, tuvo entre sus libros una edición de la obra maestra de Cervantes, que Ai Weiwei recuerda vívidamente por su bella portada e ilustraciones y la breve introducción a la historia que su padre le hizo. Viviendo en los desiertos remotos de Xinjiang, donde la familia había sido deportada, la extravagante pareja formada por Don Quijote y Sancho Panza despertó su imaginación infantil y le reveló que se podía concebir todo un mundo de fantasía, más allá de la doctrina maoísta.
“Don Quixote no se ha concebido como una retrospectiva”, explica Álvaro Rodríguez Fominaya, comisario de la exposición. “Aun así, en la muestra quedan reflejadas las grandes inquietudes humanistas de Ai Weiwei: desde la libertad de expresión, las crisis migratorias, la defensa de los derechos humanos, hasta lo que el propio artista define como el declive del humanitarismo. Además, casi todas sus grandes series están representadas en la muestra, en un arco cronológico que va desde 2008 hasta 2023”, añade.